Dando vueltas por Sevilla

Sevilla ha sido una fuente de inspiración para artistas de todo el mundo a través de la historia. En la pintura baste mencionar a Velázquez y en la literatura damos una y otra vez con Sevilla ya preguntemos por Cervantes, Dostoievski o Borges. Si nos adentramos en las artes escénicas pocas ciudades pueden hacerle sombra, siendo por ejemplo la más cantada en la historia de la ópera, con más de 130 obras inspiradas en ella o en sus gentes. Y como no podía ser de otro modo, por la gran pantalla también se asoma Sevilla repetidas veces.

Ahora nos detenemos en la espectacular Plaza de España, conjunto arquitectónico abrigado por el Parque de María Luisa y que fue construido como edificio principal de la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. La plaza tiene 200 metros de diámetro (50.000 metros cuadrados de superficie), con una forma semielíptica que simboliza el abrazo de España y sus antiguas colonias, orientada hacia el río Guadalquivir como camino a seguir hacia América. Obra maestra del regionalismo, entre las maravillas por señalar estaría su decoración cerámica: los paños de azulejos alusivos a las distintas provincias españolas, las esculturas y bustos de cerámica de personajes ilustres, mil detalles cerámicos aquí y allá en un singular museo al aire libre pues hasta las farolas son de bella cerámica sevillana. Y en este fascinante escenario, como no podía ser menos, han sido rodadas conocidas películas, pudiendo encontrarse la plaza metamorfoseada en el cuartel general británico de El Cairo, en la película Lawrence de Arabia, o en palacio del planeta naboo, dentro de la saga de Star Wars. Lo mejor es adentrarse por su propio pié en la Plaza de España y dejarse engullir por ella, pero si gustan aquí tienen dos ventanas para asomarse, acompañados de Lawrence de Arabia y de Anakin Skywalker .

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