‘La reflexión sobre la práctica docente desencadena procesos de transformación pedagógica y de desarrollo profesional’

Seguimos con nuestros “Encuentros con…“. En esta ocasión, Jane Arnold “se encuentra con” Nuria Vaquero, responsable de la Unidad de Centros Acreditados del Instituto Cervantes que impartirá el módulo 3 del II Encuentro Internacional de Desarrollo Profesional en ELE, Enele 2016, que se celebrará el próximo mes de julio en la Universidad de Cádiz con la colaboración del Centro Superior de Lenguas Modernas. Las dos profesoras han hablado de autonomía, de creatividad, de autorregulación, del papel del docente, las dinámicas de grupo y de herramientas educativas, entre otras cosas.

Jane Arnold: La autonomía está suscitando mucho interés en los últimos tiempos. De hecho, en la Cumbre Mundial para la Innovación en Educación en 2014 se llegó a la conclusión de que el papel del profesor ya no iba a ser simplemente el de proporcionar conocimientos sino sobre todo de guiar al alumno en su propio aprendizaje. ¿Qué significará esto para los profesores de ELE?
Nuria Vaquero: La figura del profesor como mero transmisor de conocimiento está caduca. En educación han aparecido voces que reivindican la necesidad de crear espacios en el aula y en los centros de enseñanza para el coaching educativo y eso ha ayudado a divulgar el papel del profesor como mediador, guía o facilitador del aprendizaje. Pero ese papel del profesor y el propio concepto de la autonomía no es nuevo en la enseñanza de lenguas extranjeras. Desde los años ochenta del siglo pasado, autores como Holec, Little, Dam y Benson, entre otros, han promovido la necesidad de incorporar este componente en las aulas de lenguas extranjeras. Porque también se puede aprender a aprender. Y para que el alumno logre sacar el máximo rendimiento a su aprendizaje, además de gestionar los recursos y los tiempos que dedica a aprender tanto dentro como fuera del aula, debe aprender a tomar decisiones y a poder controlar otros muchos aspectos que resultan determinantes en la forma en que afronta el aprendizaje. Y esas decisiones están relacionadas con las creencias que el alumno tiene sobre cómo se aprende un idioma, sobre lo que es una buena clase, un buen profesor o un buen estudiante, sus motivaciones, su estilo de aprendizaje predominante, las metas y objetivos que se pone a la hora de aprender, su confianza, su tolerancia a la frustración y al error, su forma de participar y cooperar en clase, de planificar su estudio y de generar nuevas oportunidades de practicar la lengua que aprende, las estrategias que utiliza a la hora de realizar una tarea o su forma de monitorizar sus progresos y plantearse nuevas metas. Si como profesores estamos convencidos de que esos aspectos tienen efecto en los resultados de aprendizaje, deberíamos ser honestos y preguntarnos, ¿trabajamos esta dimensión del aprendizaje en el aula? ¿lo hacemos de manera sistemática o con cierta regularidad? ¿de verdad entendemos que podemos ayudar al alumno a conseguir mejores resultados? ¿somos conscientes de que no podemos hablar de aprendizaje centrado en el alumno, si no conseguimos que el alumno sea capaz de regular y controlar su propio aprendizaje?

Vaquero: "La autonomía implica regulación individual, toma de conciencia y asunción de responsabilidades pero requiere también trabajo colaborativo".

Vaquero: “La autonomía implica regulación individual, toma de conciencia y asunción de responsabilidades, pero requiere también trabajo colaborativo”.

JA: Y en cuanto a la dinámica de grupo, si fomentamos la autonomía en nuestras clases, ¿el grupo y las relaciones entre los alumnos pasan a un segundo plano?
NV: La autonomía no equivale a trabajo independiente, a trabajo en solitario o a trabajo fuera del aula. Esa es una de las negativas con las que Little definió el concepto. Tampoco a trabajo con recursos tecnológicos. La autonomía implica regulación individual, toma de conciencia y asunción de responsabilidades que el alumno no puede transferir al profesor o a “los otros”, pero, requiere, por supuesto, como la mayor parte de los aprendizajes, trabajo colaborativo. Descubrir los recursos de los que uno dispone para aprender una lengua extranjera implica descubrir al grupo y al profesor como los mejores aliados para el aprendizaje.

JA: Si un alumno tiene más control sobre su aprendizaje ¿se puede esperar que también esté más motivado?
NV: La motivación es una variable individual que incide poderosamente en el aprendizaje y en los resultados que se consiguen. Enseñar a “aprender a aprender” al alumno no puede desatender este aspecto. No se trata de que el profesor lleve actividades que fomenten la motivación del alumno en la clase, sino de ayudarle a descubrir que él puede modificar positivamente el grado de motivación que siente frente a la lengua que aprende, un aspecto del español que se le resiste, o un curso de español que comienza en septiembre, por ejemplo.

JA: ¿Cuáles son las herramientas más eficaces para llevar a los alumnos hacia el aprendizaje autónomo?
NV: Hay muchas, están recogidas en los documentos de referencia para la enseñanza del español, aparecen recopiladas en el inventario de Procedimientos de aprendizaje del Plan curricular del Instituto Cervantes. Niveles de referencia para el español (2006). Pero hay una que es el eje de todas que es la metacognición, la reflexión consciente sobre lo que hacemos y lo que podemos hacer para aprender de manera más eficaz. Los resultados que conseguimos como aprendientes no son estables ni dependen de la casualidad, sino del esfuerzo y de otras muchas variables que el alumno puede aprender a controlar. En ese sentido, el aprendizaje es proporcional al grado de conciencia que se ejerce sobre todo el proceso.

Vaquero: "La autonomía no equivale a trabajo independiente, a trabajo en solitario o a trabajo fuera del aula".

Vaquero: “La autonomía no equivale a trabajo independiente, a trabajo en solitario o a trabajo fuera del aula”.

Hay una cita de Candy (1991) sobre la autonomía que me encanta, porque nos sirve tanto para alumnos como para profesores, es decir, para todos los que asumimos que la sociedad del conocimiento nos ha puesto en la tesitura –y en la oportunidad– de reivindicar nuestro papel como aprendientes de “por vida”. Viene a decir que la autonomía es el principio y el fin del aprendizaje a lo largo de toda la vida. Como requiere cualquier ciclo de aprendizaje reflexivo, en el caso del profesor, la reflexión sobre la práctica docente es la clave que desencadena procesos de transformación pedagógica y de desarrollo profesional. En este sentido no podemos olvidar que “Implicar a los alumnos en el control de su propio aprendizaje” es una competencia como tal, y una competencia clave del profesor de español, que está recogida en Las competencias clave del profesorado de segundas lenguas y extranjeras del Instituto Cervantes.

JA: Sé que le das mucha importancia a la creatividad en la enseñanza. ¿En el módulo que impartirás en Enele 2016 -“¿Tus alumnos son aprendientes autónomos? Herramientas creativas para la autorregulación del aprendizaje de ELE”- abordas relación entre la creatividad y la autonomía?
NV: Por supuesto. Aprender lenguas es creativo, se trata de un aprendizaje experiencial, que nos lleva a explorar espacios por los que no hemos transitado y genera una nueva identidad lingüística. Reflexionar sobre cómo aprendemos nos lleva a activar un monólogo interior que en el módulo vamos a desarrollar en torno a la idea del “juego interior del aprendizaje de lenguas extranjeras”. Vamos a utilizar la metáfora del juego para desarrollar el concepto de la autonomía. Aprender es como jugar, ya lo decía Albert Jacquard, un genetista y escritor francés, que entendía el sistema educativo como el lugar donde se enseña y donde se practica “el arte del juego”.

Nuria Vaquero es responsable de la Unidad de Centros Acreditados del Instituto Cervantes. Ha trabajado como profesora y coordinadora académica de programas de español para extranjeros, y ha sido formadora, coordinadora y directora de actividades de formación de profesores de ELE. En la actualidad es profesora en el Máster Universitario en Enseñanza de ELE de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo/Instituto Cervantes y en el Máster ELE: Enseñanza y diseño de materiales didácticos de la Universidad de Castilla la Mancha.
Ha desarrollado su actividad profesional en la gestión, el desarrollo y la organización de centros de enseñanza de ELE, la formación de profesores, la coordinación de proyectos didácticos de la enseñanza de español y de otras lenguas extranjeras (Centro Virtual Cervantes, Cambridge University Press, Pearson Education, Ediciones SM) y la creación de materiales para la enseñanza de ELE (Historias de debajo de la luna, el manual de español En acción, Imágenes y palabras, y ¿Dónde estás Aurora Gavilán?).

Acerca de Language and Cultural Encounters

Much more than just learning Spanish
Esta entrada fue publicada en Blog LCEyOLE, Encuentros con... y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a ‘La reflexión sobre la práctica docente desencadena procesos de transformación pedagógica y de desarrollo profesional’

  1. Anónimo dijo:

    Eres fenomenal. Tu papi..abrazos y besos

    Me gusta

  2. Ricardo dijo:

    (Escrito con teclado sin acentos) Es lamentable ver como el marxismo penetra en la educacion incluso sin que algunos profesores se percaten de ello, dando cancha a ideas equivocadas como el constructivismo. El profesor es y debe ser un transmisor de conocimientos, por mucho que haya quienes lo critiquen, aparandose en la burla de aquellos profes blablabla que sentaban catedra mientras los alumnos tomanab apuntes blablabla. Es facil ridiculizar las cosas, llevandolas a un extremo, para asi poder mostrar otras ideas realmente extremas como centradas. Evidentemente, que el profesor de turno perore incesantemente durante una hora no es la mejor de las ensenanzas posibles, pero tampoco lo es (de hecho, resulta mucho peor) hacer de “facilitador” (un nuevo modo de menoscprecio por la figura del profesor), dejando que el alumno haga ?que? nada, evidentemente. El profesor debe saber combinar la perorata con la libertad, sin dogmatismos, sean de la clase que sean.

    Esta arrogancia imagino que no deja de ser la del adolescente que quiere matar al padre. Lo que sucede es que en estos tiempos el infantilismo ha adquirido patente de corso, por lo que hay mas voces (la de los ignorantes, la de los vagos) que amparan estas ideologias.

    PD: COnocimiento no es informacion. EL conocimiento es aquello que un buen docente posee y transmite a las generaciones posteriores para que la sociedad se maentenga o incluso avance. La informacion se puede encontrar (aun con mucho trabajo) en Internet; Para adquiriri conocimiento, es preciso una autoridad (de “autoritas”, el que sabe), normalmente un profesor (en estadios avanzados, tambien los libros).

    Me gusta

  3. Ricardo dijo:

    En la ensenanza de lenguas si es posible ser un guia en cierta medida, pero no por ello se debe pontificar sobre la ensenanza en general. Eso es aldeanismo educativo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s