De la enseñanza afectiva al aprendizaje efectivo

por Jane Arnold*
@janearnold_

El próximo mes de julio en Enele, profundizaremos en la importancia de lo afectivo en la enseñanza y el aprendizaje. En el primer módulo, ‘¿Aula efectiva? ¡Aula afectiva!’, trabajaremos sobre cómo incorporar atención a los factores afectivos en el aula de ELE para facilitar el aprendizaje de nuestros alumnos. Pero además, uno de mis objetivos con Enele 2015: Los espacios creativos y el aprendizaje personalizado es la creación de una comunidad donde todos podamos disfrutar de una experiencia de colaboración y comunicación. Durante la semana de este primer Encuentro Internacional de Desarrollo Profesional en ELE, tanto en las clases como en las actividades culturales, ponentes y participantes tendremos muchas oportunidades para interactuar y compartir ideas y experiencias.

El “reto” de gestionar lo afectivo
Aunque gestionar lo afectivo en nuestras aulas tal vez podría a veces parecer algo complejo, no tiene por qué ser así y merece mucho la pena tener en cuenta la dimensión

Ilustración: Eva Armisén. Portada del libro disco '¿Qué me está pasando?'.

Ilustración: Eva Armisén. Portada del libro disco ‘¿Qué me está pasando?’.

afectiva porque su influencia en el aprendizaje es indudable. Hace muchos años Earl Stevick dijo que el éxito en el aprendizaje de una lengua extranjera depende sobre todo de lo que pasa dentro de y entre las personas en el aula. Con “dentro de” se estaba refiriendo a los factores individuales -de personalidad, como confianza, autoestima, motivación, estilos de aprendizaje…- y con “entre”, a las relaciones que se establecen en el aula.

En otras palabras, el éxito en el aprendizaje depende de lo afectivo. Los factores afectivos son tan importantes para el aprendizaje de una lengua porque pueden facilitar u obstaculizar los procesos cognitivos necesarios para aprender. Sabemos que si el alumno se siente motivado e interesado y tiene confianza en sus capacidades, todo es más fácil. Por el contrario, si el estudiante siente miedo o ansiedad, nos enfrentaremos a muchos obstáculos.

En la actualidad se aborda la relación entre la afectividad y el aprendizaje de lengua extranjeras en muchos contextos internacionales. En el documento de Las competencias clave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras del Instituto Cervantes se habla de la importancia de “reconocer el papel fundamental que desempeñan las creencias, las emociones y las habilidades sociales en el aprendizaje, y promover que el alumno gestione su mundo emocional y social cuando aprende una lengua”. Por otra parte, el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas detalla las diversas competencias del alumno como la competencia existencial, que se basa en los factores afectivos, y el Marco enfatiza que influyen mucho en las capacidades de los aprendices no sólo para comunicarse sino también para aprender.

La afectividad en el aprendizaje: una vieja historia
Sin embargo, todo esto no es nada nuevo. De hecho, hace 1.600 años, en sus Confesiones, San Agustín bocetaba ya algunas nociones básicas cuando hablaba de su experiencia

En este libro San Agustín diferencia su experiencia aprendiendo su lengua materna "sin castigos ni amenazas" y griego como segunda lengua

En este libro San Agustín diferencia su experiencia aprendiendo la lengua materna “sin castigos ni amenazas” y griego como segunda lengua

aprendiendo griego como segunda lengua que contrasta con el aprendizaje de su lengua materna que aprendió, sin castigos ni amenazas, divirtiéndose y hablando con las personas que le cuidaban con cariño.
Decía en el Libro 1: “La aprendí pues sin presiones, movido solamente por la urgencia que yo mismo sentía de hacerme comprender. Iba poco a poco aprendiendo las palabras, no de quien me las enseñara, sino de quienes hablaban conmigo; y yo por mi parte ardía por hacerles conocer mis pensamientos. Por donde se ve que para aprender mayor eficacia tiene la natural curiosidad que no una temerosa coacción”. Son pistas todavía útiles hoy para la enseñanza de lenguas.
Por otro lado, Erasmo de Rotterdam enfatizó lo importante que es para la memoria que algo fuera relevante y que tuviera significado personal y, en el siglo XVII, Comenius -autor de uno de los primeros textos sobre el aprendizaje de lenguas- estaba interesado, como muchos educadores hoy, en temas relacionados con estilos de aprendizaje y con crear y mantener el deseo del alumno de aprender, es decir, con la motivación. Más recientemente, en el siglo pasado los “métodos humanísticos” de los años 70, las teorías de Krashen y la enseñanza centrada en el alumno apuntan hacia la necesidad de atender aspectos afectivos en el aula.

Una cuestión científica
Además, hoy contamos con una importante base científica. La investigación neurocientífica ha demostrado que lo cognitivo y lo afectivo son elementos inseparables en el cerebro y que un contexto afectivo positivo favorece mucho el trabajo cognitivo del aprendizaje. Antonio Damasio, prestigioso neurocientífico y ganador del Premio Príncipe de Asturias, ha enfatizado el papel esencial de las emociones y los sentimientos en los procesos cognitivos, algo que viene bien tener en cuenta en nuestras aulas.

'Para que el alumno participe activamente en la interacción en el aula, necesita tener disposición a comunicarse'

‘Para que el alumno participe activamente en la interacción en el aula, necesita tener disposición a comunicarse’

Y más aún con el énfasis hoy en la enseñanza comunicativa de lenguas. Evidentemente, la principal función del lenguaje es la comunicación, y en las últimas décadas la idea de la competencia comunicativa ha tenido gran influencia en el campo de la enseñanza de lenguas extranjeras.

En el aprendizaje en el aula, la comunicación es a la vez el fin y un instrumento para llegar a ese fin pero para que el alumno participe activamente en la interacción en el aula, necesita tener lo que el equipo de Peter MacIntyre en Canadá llamó Willingness to communicate –Disposición a comunicarse- y en su modelo los elementos que pueden proporcionar esta disposición están muy relacionados con lo afectivo.

En el módulo ¿Aula efectiva? ¡Aula afectiva! de Enele 2015 veremos muchas maneras de estimular el interés y la motivación de nuestros alumnos en el aula de ELE para facilitar el aprendizaje. Trabajaremos con los conceptos básicos de forma muy práctica para tener herramientas para crear una atmósfera donde los alumnos sientan el deseo de aprender y confianza en sus capacidades para hacerlo.

¡Qué poco nos queda para comenzar!

 Jane Arnold, coordinadora del I Encuentro Internacional de Desarrollo Profesional en ELE, Enele 2015: Los espacios creativos y el aprendizaje personalizado, es catedrática de Metodología de la enseñanza de lenguas en la Universidad de Sevilla y asesora académica de Language and Cultural Encounters. Además de coordinar publicaciones sobre la enseñanza de segundas lenguas y haber participado en varios de libros de referencia,  Jane ha trabajado con profesores en muchos lugares del mundo, siempre aprendiendo a la vez que enseña.
Inscripción y programa completo de Enele 2015.

Acerca de Language and Cultural Encounters

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