‘El cine provoca en el discente y el docente sentimientos y emociones que mantienen la motivación y promueven la creatividad, la interacción y la participación’

La doctora Ana Crespo impartirá en Enele 2015 el taller ‘Me va de cine: Ejemplos prácticos para didactizar material cinematográfico en el aula de español’. En este encuentro con ella hemos profundizado en la importancia y la utilidad del séptimo arte en la enseñanza del español como lengua extranjera.

¿Qué puede contribuir a la enseñanza de ELE el uso de material cinematográfico? ¿Qué ventajas hay en el uso del cine sobre otros elementos audiovisuales para la enseñanza de ELE?
Una integración adecuada del cine en el aula de ELE puede favorecer la comprensión de nuevos contenidos lingüísticos y la práctica de determinados aspectos léxicos, funcionales y gramaticales, además de un aumento considerable en la motivación del alumno.

Estimula la curiosidad de los discentes hacia la lengua y cultura metas y propicia el intercambio y la expresión auténtica, ya que supone un contacto de primera mano con la cultura, con la historia o simplemente con situaciones comunicativas a las que tendrán que enfrentarse. Cualquier imagen se puede transformar en una forma de hacer llegar a los discentes el modo en el que interactúan los hablantes nativos, la forma en la que viven y se relacionan.

Puede facilitar el proceso de enseñanza–aprendizaje incluso en mayor medida que otros recursos cuyo uso está más extendido en la enseñanza de segundas lenguas.

¿De qué manera se puede facilitar el desarrollo de la competencia comunicativa por medio del cine?
El cine proporciona realismo comunicativo: muchas veces las situaciones que se presentan se parecen a aquellas situaciones a las que el estudiante habrá de enfrentarse fuera del aula. Las imágenes posibilitan que el alumno vincule lo que ve con su realidad, es decir, hacen que el estudiante pueda contextualizarla más fácilmente. Un punto muy importante es que, además, se proporcionan al aprendiz muestras de lengua variadas y reales.

Ana lleva más de dieciséis años enseñando español

Ana lleva más de dieciséis años enseñando español

Cuando el docente planifica el visionado de una película y su posterior explotación, se plantea qué película puede satisfacer las necesidades y gustos de los alumnos y qué actividades serán más rentables para la explotación atendiendo al nivel y a la capacidad del grupo. La comunicación y la práctica lingüística no se realizan nunca en abstracto, sino que hay un tema, y si este motiva al estudiante puede promover mejor el aprendizaje. Se le asigna al estudiante en todo momento un rol activo.

Además, se potencia el uso comunicativo de la lengua, es decir, la forma siempre en función del significado y no al contrario. Las actividades que se proponen al alumno le animan a expresarse, a exponer su punto de vista, a intervenir en un debate o discusión, o simplemente a hacer una observación y resolver un ejercicio. Es decir, provocan interacción, intercambio de información y negociación de significados. Si hay interacción se puede producir un intercambio comunicativo y se empuja al estudiante a que active las estrategias de comunicación y aprendizaje. Hay libertad de elección para el alumno: aunque la actividad proporciona una serie de pautas, el alumno puede elegir qué quiere decir y cómo lo quiere decir.

Por otro lado, se produce la necesaria integración de destrezas. El estudiante lee, escucha, escribe y habla de una manera integrada y realista. Indudablemente, también se le confiere una gran importancia a la dimensión sociocultural de la lengua.

 

¿Qué criterios podemos seguir para elegir los recursos fílmicos más aptos para el aula de ELE?
Antes de planificar y diseñar actividades, tenemos que decidir qué tipo de material fílmico vamos a explotar: un corto, una película, fragmentos de una película o simplemente escenas. En nuestra elección, es necesario considerar el tiempo disponible y atenernos a los objetivos que nos hemos propuesto.

Una vez que hemos seleccionado el tipo de material cinematográfico, debemos cuestionarnos su aplicabilidad respecto al grupo y su eficacia en cuanto a los objetivos que nos hemos marcado. Nuestra elección debe ir más allá de su mero atractivo visual o de la complejidad lingüística de cara a los alumnos. Si hacemos una selección arbitraria o poco fundamentada difícilmente la clase será rentable y no obtendremos el éxito que buscamos. De ahí la necesidad de tener en cuenta una serie de factores como el perfil del alumnado, las posibles dificultades que puedan surgir y la integración del material en nuestra programación.

¿Cómo se puede integrar el visionado de películas en el programa curricular de un curso?
La mayor parte de los docentes usamos el cine como apoyo a otros contenidos: para presentar y practicar contenidos gramaticales en contexto, ejemplificar el uso de estructuras ya explicadas, tratar aspectos sociales y pragmáticos, ejercitar las destrezas comunicativas a partir de actividades de discusión, redacción y opinión, introducir y aprender vocabulario, facilitar la comprensión de los elementos de la cadena lingüística, etc. Pero existen otras formas de aprovechar el poder didáctico del séptimo arte.

Podemos integrar el cine en el aula de diferentes formas de acuerdo con el objetivo que persigamos. Si nuestro objetivo es acercar al alumno a la cultura del país en el que se habla la lengua se pueden organizar ciclos de cine como una actividad cultural más, implicando a los alumnos en la medida de lo posible a través de un trabajo previo: selección de películas, preparación de material complementario, preparación de fichas técnicas, búsqueda de información detallada, etc.

La doctora afirma que el cine 'produce la necesaria integración de destrezas: el estudiante lee, escucha, escribe y habla de una manera integrada y realista'.

La doctora afirma que el cine ‘produce la necesaria integración de destrezas: el estudiante lee, escucha, escribe y habla de una manera integrada y realista’.

También se puede organizar un cineclub con encuentros periódicos para ver películas y cortos: los alumnos aportarían información sobre los mismos e intercambiarían puntos de vista.

Otra posibilidad es realizar cursos monográficos acerca de un tema específico, por ejemplo, para estudiar las relaciones entre cine y literatura.

En ocasiones, el visionado de la película puede hacerse fuera del aula, ya que los avances tecnológicos permiten que muchos centros dispongan de ordenadores que están al alcance de los estudiantes para este fin e incluso los mismos alumnos suelen tener ordenadores personales o reproductores de DVD. Así podemos dedicar nuestro tiempo en el aula a realizar tareas que se relacionan con el material fílmico que el alumno puede ver por su cuenta con anterioridad.

Sea cual sea el modo de integrar el material cinematográfico, lo más importante es rentabilizar el interés que se despierte en el discente y ayudar a este a que contemple el cine como una forma de continuar su aprendizaje fuera del aula.

¿De qué manera ofrece el cine posibilidades de lograr un aprendizaje más afectivo y por tanto más efectivo?
El cine puede ser una herramienta pedagógica efectiva, porque sirve para enseñar la parte formal de la lengua y los patrones que regula su uso, pero también se trata de una herramienta afectiva por el poder sugestivo de las imágenes, el tratamiento de determinados temas y la representación de la cultura en diferentes ámbitos.

Todo ello provoca en el discente (y también en los docentes) sentimientos y emociones que mantienen la motivación y promueven la creatividad, la interacción y la participación.

La dimensión didáctica del cine es, definitivamente, un campo con múltiples posibilidades, dado su enorme potencial pedagógico.

Ana Crespo es doctora por la Universidad de Córdoba y desde 1999 se dedica a la enseñanza del español como lengua extranjera. Ha impartido cursos de español en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo y es profesora titular en el área de Español delInstituto de Idiomas de la Universidad de Sevilla. Ha dado talleres para profesores sobre la explotación didáctica de material cinematográfico en la clase de ELE en el Máster Universitario en Enseñanza de Español como Lengua Extranjera de la Universidad de Sevilla y en la Universidad Internacional de Andalucía. Ha sido docente del curso “Historia y sociedad españolas a través del cine”, en el marco del convenio de cooperación e intercambio entre la Universidad de Sevilla y NEGOCIA-Academia Comercial e Internacional (ACI)-Cámara de Comercio y de Industria de París. El uso del cine en la enseñanza del español es su principal línea de investigación.

Acerca de Language and Cultural Encounters

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