‘Los factores afectivos pueden facilitar u obstaculizar el aprendizaje de una lengua’

Jane Arnold es Catedrática de Metodología de la enseñanza de lenguas en la Universidad de Sevilla. Además de coordinar publicaciones sobre la enseñanza de segundas lenguas  y haber participado en varios de libros de referencia, Jane ha paseado su experiencia docente en la enseñanza de español por medio mundo. En la sección Encuentros con…, la asesora académica de Language and Cultural Encounters nos habla del programa ENELE dirigido a profesores que se celebrará este verano en Sevilla.

 

Jane Arnold, asesora académica de LCE, ha diseñado y coordinado el programa ENELE de este verano

Jane Arnold, asesora académica de LCE, ha diseñado y coordinado el programa ENELE de este verano

Como asesora académica de LCE, ¿cuáles son los principales objetivos que te has planteado al trabajar en el diseño y la coordinación de ENELE? Queríamos ofrecer en la Universidad de Sevilla un curso intensivo e innovador para profesores de ELE y para profesores en formación que proporcionara una inmersión triple: pedagógica, lingüística y cultural. El programa académico está diseñado para potenciar las cuatro C -conocimientos, creatividad, confianza y competencia profesional-, y se ha tenido en cuenta el documento Las competencias clave del profesorado de lenguas segundas y extranjeras del Instituto Cervantes. Además de los cuatro módulos del programa académico que consideramos muy útiles para la formación del profesorado, incluimos talleres, conferencias y encuentros con escritores y artistas. Por otro lado, como en la enseñanza de una lengua la cultura proporciona un apoyo importante, hemos querido ofrecer un programa cultural extenso para conocer y disfrutar de la gran variedad de actividades culturales en Sevilla y otros lugares de Andalucía.

 

Impartes el primer bloque que se centra en los factores afectivos en la enseñanza de una lengua. ¿Qué son y por qué resultan importantes? La dimensión afectiva tiene que ver con las emociones, los sentimientos, las actitudes, la motivación, etc. Hace muchos años el profesor Earl Stevick dijo algo que para mí es muy útil para organizar el amplio campo de lo afectivo: el éxito en el aprendizaje de una lengua extranjera depende no tanto de cosas como materiales y técnicas sino de lo que pasa dentro de y entre las personas en el aula. Con “dentro de” se refería a los factores individuales, de personalidad, y con “entre” a las relaciones que se establezcan en el aula. Los factores afectivos son tan importantes para el aprendizaje de una lengua porque pueden facilitar u obstaculizar los procesos cognitivos necesarios para aprender: facilitan cuando el alumno se siente motivado, interesado y con confianza en sus capacidades y obstaculizan si siente miedo o ansiedad. El documento de las Competencias claves del profesorado… habla de la importancia de “reconocer el papel fundamental que desempeñan las creencias, las emociones y las habilidades sociales en el aprendizaje, y promover que el alumno gestione su mundo emocional y social cuando aprende una lengua” y el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas detalla las diversas competencias del alumno y entre ellas, la competencia existencial, que describe los factores afectivos y enfatiza que influyen mucho en las capacidades de los aprendices no sólo para comunicarse sino también para aprender.

Arnold durante un taller dirigido a profesores de ELE en Noruega

Jane Arnold durante un taller dirigido a profesores de ELE en Noruega

¿Todo esto es relativamente nuevo? El reconocimiento de la importancia para el aprendizaje de los aspectos afectivos no es nada nuevo. De hecho, hace 1600 años, en sus Confesiones, San Agustín bocetaba ya algunas nociones básicas cuando hablaba de su experiencia aprendiendo griego como segunda lengua. Erasmo de Rotterdam enfatizó lo importante que es para la memoria que algo fuera relevante y que tuviera significado personal y, en el siglo XXVII, Comenius, autor de uno de los primeros textos sobre el aprendizaje de lenguas, estaba interesado, como muchos educadores hoy, en temas relacionados con estilos de aprendizaje y con crear y mantener el deseo del alumno de aprender, es decir, con motivación. En el siglo pasado los “métodos humanísticos” de los años 70, las teorías de Krashen y la enseñanza centrada en el alumno apuntaban hacia la necesidad de atender aspectos afectivos en el aula.

¿Pero hay alguna base científica para esto?
Desde luego. Encontramos un firme apoyo en las neurociencias donde la investigación ha mostrado claramente que lo cognitivo y lo afectivo son elementos inseparables en el cerebro y que un contexto afectivo positivo favorece mucho el trabajo cognitivo del aprendizaje. Antonio Damasio, prestigioso neurocientífico y ganador del Premio Príncipe de Asturias, ha enfatizado el papel esencial de las emociones y los sentimientos en los procesos cognitivos.

El programa académico de ENELE contribuye a la formación del profesor de español. ¿Qué es un buen profesor de idiomas?
Hay muchas listas de características del buen profesor pero no son más que esto: listas. Yo encuentro más útil un modelo tripartito desarrollado por el educador y autor Adrian Underhill para explicar qué es un buen profesor de idiomas y para comprender cómo se puede orientar mejor nuestra formación profesional. En su modelo, Underhill dice que a un primer nivel existe el docente que sabe el idioma –aquí, que conoce bien el español. En otro nivel superior se encontraría el docente que además de saber el español, también dispone de conocimientos sobre metodología y técnicas de enseñanza del español. Sin embargo, explica que más eficaz todavía es el docente que también entiende cómo generar en el aula un ambiente propicio para el aprendizaje, que tiene en cuenta lo que pasa “dentro de” y “entre” las personas en el aula.

Jane Arnold durante una de sus clases en la Universidad de Sevilla

Jane Arnold en una clase en la Universidad de Sevilla

Y en todo esto, la teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner es relevante, ¿no?
Según la teoría de las inteligencias múltiples, cada persona tiene diferentes tipos de inteligencias, algunas más desarrolladas que otras, y por tanto tiene diferentes maneras de aprender mejor. Si usamos una variedad de actividades basadas en las ocho diferentes inteligencias, permitimos que todos los alumnos tengan la oportunidad de trabajar en algún momento en maneras que favorecen sus propios estilos de aprendizaje. Esto puede hacer que la clase sea más interesante y más productiva para todos. Las tareas relacionadas con las inteligencias múltiples pueden aumentar la motivación, romper la monotonía e involucrar más a los alumnos.

¿Cómo ves la situación actual de la enseñanza del ELE?
Creo que es un campo apasionante. El interés que provoca el español en el mundo hoy es cada vez mayor y, por ende, en la enseñanza de ELE . Confío en que veamos cada vez más propuestas interesantes en la formación de profesorado y directamente relacionadas con la didáctica en el aula de ELE, como Enele lo es.

Jane Arnold, además de ser la asesora académica de Language and Cultural Encounters,  es Catedrática de Metodología de la enseñanza de lenguas en la Universidad de Sevilla y participa en varios programas de Máster relacionados con la enseñanza de español como lengua extranjera. Tiene un Doctorado de la Universidad de Sevilla y un Máster de la New York University.
Ha colaborado con el Instituto Cervantes en Madrid, Alcalá de Henares, Nueva York, Viena, Berlin, Hamburgo, Bremen, Estambul, Estocolmo, Bruselas, Casablanca y Marrakech. Es Coordinadora de un módulo del Máster “Enseñanza de Español como Lengua Extranjera”, de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo/Instituto Cervantes en Santander.
Miembro de los consejos asesores de diversas publicaciones y organizaciones para la enseñanza de lenguas, Jane es Directora de la serie Profesor con Recursos de la editorial SGEL. Entre sus publicaciones se encuentran: La dimensión afectiva en el aprendizaje de idiomas (Cambridge University Press/Edinumen), Meaningful Action. The Influence of Earl Stevick in Language Teaching (Cambridge University Press), Imagínalo. Imágenes mentales en la clase de ELE (SGEL), Atención a la dimensión afectiva en la enseñanza del español (Edinumen).
Para Jane Arnold la enseñanza es más que una profesión, es una pasión.    

 

Acerca de Language and Cultural Encounters

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2 respuestas a ‘Los factores afectivos pueden facilitar u obstaculizar el aprendizaje de una lengua’

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